La montanera es donde se desarrolla el engorde tradicional de los cerdos ibéricos de bellota entrando en ella con noventa kilos de peso medio para salir con unos ciento sesenta. Las piaras que realizan la montanera utilizan todos los recursos variados y abundantes que ofrece la dehesa según las condiciones climatológicas de cada campaña.
En muchas ocasiones el aprovechamiento de la dehesa en esta etapa crucial está ordenado por la figura del vareador, personaje que mediante una larga vara prolongada con una cuerda varea las encinas y alcornoques de forma que facilita a los cerdos la caída de los frutos del árbol para su ingestión inmediata. Así los cerdos ibéricos seguirán fielmente a quien les proporciona abundante alimentación y éste escalonará la utilización de los árboles siguiendo criterios selectivos en función de la distancia, madurez y dulzura de las bellotas, consiguiendo finalmente una mayor efectividad en el engorde de la piara.
El conjunto de alimentos que el cerdo ingiere en la montanera aportan a su canal una grasa monoinsaturada, rica en antioxidantes gracias a la ingesta de hierbas y bellotas, raíces y diversa fauna de menor tamaño. Todo ello servirá de materia prima e insustituible para la elaboración de productos curados de mediana y larga duración, que presentan unas características y propiedades inconfundibles, y muy apreciados por los consumidores como es el
jamon iberico de bellota.