Las dehesas de encinares ocupan la mayor superficie dentro del territorio español con aproximadamente 3.000.000 hectáreas. La bellota procedente de la encina es la más preciada por el cerdo ibérico ya que es más dulce, aunque los expertos mantienen que el mejor
jamon iberico se obtiene de cerdos que han ingerido mayor cantidad de bellotas de alcornocal. De alcornoque existen unas 725.000 hectáreas, mientras que son mucho más reducidas las especies como quejigos y rebollos, todos ellos representantes del género Quercus que domina las dehesas, aunque se acompañan de otras especies como castaños y nogales.
El estrato arbustivo de las dehesas está compuesto por numerosos representantes como madroños, lentiscos, romeros y otras especies, mientras que el herbáceo está compartido por gramíneas y leguminosas.
El conjunto de estos componentes armonizados equilibradamente por el hombre ha creado un ecosistema único que posibilita el desarrollo y viabilidad de numerosas especies animales y vegetales. Todo ello beneficia a la calidad de vida del hombre como centro de referencia de este ecosistema, donde aparece el cerdo ibérico como el valor animal más destacable por el aprovechamiento tan espectacular que hace de la dehesa y por ser la materia prima para la obtención del jamon iberico.