Por el tocino los conoceréis. Y así simplemente, presionando con los dedos la grasa externa aprendemos a distinguir un
jamon iberico de bellota de grasa más blanda, de un iberico de cebo, con grasa más consistente.
Entre cientos de
jamones y perfumados con sus fragancias nos comentan que por la evolución de la flora fúngica podemos conocer la evolución de la maduración del jamon.